Ayer, algunas plantas de nuestro parque fueron arrancadas y destrozadas por diversión, y sus restos quedaron esparcidos por el suelo.
Recordamos la importancia de que los niños estén supervisados por sus padres y aprendan a respetar lo que es de todos. Destrozar por destrozar nos perjudica a todos y daña la imagen de nuestras instalaciones.
Eduquemos en el respeto. Cuidar lo público es responsabilidad de todos.
